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viernes, 4 de noviembre de 2011

Retablo cerámico de L'Esperança, Vinaròs.


Antiguo panel de azulejos de la calle Mare de Déu de L'Esperança en Vinaròs.


RETABLO DEVOCIONAL DE LA MARE DE DÉU DE L’ESPERANÇA (VINARÒS)
El origen de la representación de la Virgen embarazada, en el inicio de su maternidad, debe situarse, según algunos, en la iconografía oriental. De la Virgen apocalíptica procede directamente este tipo iconográfico, que es el de Nuestra Señora de la Esperanza, o de la O. Es una representación propia de una época de mucha fe y poca aprensión, que actualmente resulta bastante rara.
La fórmula de esta imagen la sugirió la Mujer Apocalíptica que había de dar a luz un Niño. La representación de la Virgen en la espera del parto, denominada con el nombre de Nuestra Señora de la Expectación o de la Esperanza, se volvió frecuente a fines de la Edad Media, cuando se instituyó la fiesta de la Expectación de la Virgen, celebrada el 18 de diciembre.
Este tema parece haber sido particularmente popular en España y Portugal, donde las Vírgenes de este tipo llevan el nombre de Nuestra Señora de la Esperanza o de la O, quizás sea a causa de la forma ovoide de su vientre abombado, o bien de acuerdo con otra explicación tomada de la liturgia, porque en la semana precedente a la Navidad las antífonas cantadas en los oficios comienzan por la letra O.
Contrariamente a lo que afirman algunas corrientes historiográficas, según las cuales la Iglesia de Trento ordenó suprimir la imagen de la Santísima Virgen embarazada, por considerarla incómoda, lo cierto es que las representaciones de la Madre de Dios embarazada o amamantando a su Hijo son muy habituales en la iconografía cristiana. Las reservas del Concilio Tridentino, lejos del pretendido puritanismo que se les atribuye, se deberían más bien a prevención frente a ciertas herejías. Actualmente las Vírgenes del Parto catalogadas en Europa, desde España hasta Escandinavia, son unas 80, aunque otros expertos elevan el número a unas 150 imágenes o tallas conocidas.

Este retablo cerámico, que se encontraba sobre una casa de la calle Nueva, esquina con la calle de la Esperanza y frente al patio de las monjas del Asilo, actualmente ha desaparecido, pues se rehabilitó la fachada del inmueble sobre el cual estaba adosado y no se ha vuelto a saber nada más de él. En esta imagen la Virgen de la Esperanza se halla de pie con los brazos semi abiertos, sobre su vientre reluce una cara de sol radiante (señal del embarazo de Jesús Dios). La Virgen viste túnica blanca con cinturón ceñido y un manto azul de rebordes dorados. Trece cabezas de ángeles (querubines) rodean su figura. Lleva un cetro en su mano derecha y una corona abierta sobre sus sienes.
El panel estaba formado por doce azulejos (despiece 3 x 4), con su perímetro acabado por otros azulejos de cenefa o cinteta (cintas azules espirales o tirabuzón), que realizan las funciones de marco. Su estilo lo podemos situar dentro del neoclasicismo, de una cronología aproximada entre los años 1850-1860. Con toda seguridad la fábrica que lo manufacturó fue “La Valenciana” de Onda.
Era uno de los retablos devocionales sobre vírgenes más interesantes y valiosos por su rareza y singularidad, además de la calidad del dibujo, siendo infrecuente este tipo de representaciones en todo el territorio de nuestro País. Es una lástima que ciertas personas no se den cuenta del gran valor artístico y etnológico que poseen estas imágenes y quizás no le den importancia a la hora de su conservación (para reimplantarlo en su lugar de origen o cesión a una entidad cultural municipal).


Imagen de la Virgen de la Esperanza, panel de azulejos publicitario de la Fábrica de Azulejos “La Esperanza” de Onda, en el año 1878. (Compararlo con el retablo de Vinaròs)


Grabado de la Virgen de la Esperanza o del Buen Parto. Anónimo, siglo XIX

Panel devocional (hoy inexistente) de la Mare de Déu de l’Esperança, que estaba situado en la calle del mismo nombre en Vinaròs.

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